Estaba hecho de acero puro
una sonrisa perversa engañaba tu amor
colgaban de mí
cigarrillos decapitados
descargas eléctricas de desesperación.
En los bolsillos escopetasojos de gato viéndote temblar
mi sangre burlaba tu olor de incienso triste y malintencionado.
Furia descontrolada
a toda velocidad contra tu pecho
quise verte llorar
y así limpiar mi sangre con tus lágrimas.
Llevaba en la cabeza
litros de alcohol y rabia
revolviéndose en una danza mal
sana y aniquilando mis últimos rastros
de angustia y de temor.
Ahora la furiase ha extinguido y tu amor
ha muerto aterrorizado.
El viento ha arrancado las escopetas de mis manos
y mis trémulos ojos
se cierran desconcertados
ante tu pérfida luz.